Una piña va a ser siempre una piña. Pero las piñas que más duelen, y los boxeadores lo saben, son las que dan en los costados.
Siempre he estado trabado por una profunda tristeza. Nunca he podido dimensionar cómo los afectos condicionan lo intelectual. A veces, sueño que hay una desconexión en mi cabeza y una buena piña lo va a arreglar. Siempre va a seguir siendo cierto que hay tristes que hacen cosas maravillosas.
Tal vez no sea tanto un caso de tristeza sino una incomodidad o una insatisfacción, algo abstracto, un dolor sin entidad. Pero por eso digo que una piña es un dolor bien real, y si es un gancho de izquierda firmado por un zurdo o las costillas rechinan o el vaso revienta. No quiero decir que hay una violencia que sea sanadora. Solo que poder llevar a cuestas el dolor al menos es algo. A un boxeador estrella le preguntan qué pasa con los golpes que recibe luego de un combate. Y éste contesta que bueno que luego de más de cien peleas oficiales sabe que no todas las peleas son iguales. Y cómo es eso le preguntan. Entonces cuenta un sueño de un no boxeador que tiene una pelea recibe unas buenas cuantas piñas y se acuesta, levanta fiebre, da vueltas en la cama. Siente la soledad, las sábanas le dejan una sensación de amargura tan grande... Llora a más no poder. Suda las sábanas en la oscuridad con los ojos abiertos, es esa una imagen siempre espeluznante. Pues para observar una imagen semejante no hay otro remedio que echarle a la cosa un poco de luz.
Pero entonces dice para qué. Ya la vida es bastante dura como para sumarle este absurdo embate de sufrimiento, de juego que luego se transforma en sufrimiento. Y porque además, el ser golpeado siempre implica como un algo más. Un empujón, una patada, un desplazamiento, una obstrucción, un codazo descalificador como dicen los que relatan, es otra cosa. Nada tiene esta llamada, un talento natural, el problema dice es que creen, todos creen que lo hago porque creo tener una inevitable inclinación. Es decir porque cuando creí que esto era lo que tenía que hacer lo hice porque estaba contento porque elegía como se elige algo vocacional.
En el otro extremo están los boxeadores que ya son boxeadores antes de serlo, porque en su vida solo se respira boxeo. Padre, tío, hermano mayor todos boxeadores. Muchas veces el padre o el tío entrenan de manera filial. Además a veces también eso se combina con la pobreza y eso es un combo explosivo, un mandato. pero hay otros que lo hacen por desesperación. Un poeta dice por la radio que fue a estudiar karate porque estaba desesperado. Es muy raro pero suena convincente.
Hace mucho tiempo estaba leyendo unas revistas, en los tiempos en que todavía leer una revista podía ser algo meramente recreativo o cambiar el rumbo de la vida. Estaba sentado en un banco de plaza. Y leía que había una dicotomía en los deportes, tradicionalmente el tenis fue el deporte de los ricos y el box el deporte de los pobres. No lo sabía. A mí me fascinaba estar en la cama haciendo fiaca y ver los mach de Gabriela Sabatini que fue una tenista de las mejores del mundo durante varios años, allá en los 90. En ese momento, -pero no en los 90 sino mucho después- me bajó una conciencia histórica y paf me dio un baño de claridad. Había que elegir. El deporte estaba cruzado con la vida.
17 junio, 2019
08 junio, 2019
Experiencia botánica
Había plantado una semilla de naranja, en los tiempos en que aún las semillas de la mayoría de los cítricos crecían si las echabas sobre la tierra. La maceta era de las comunes, de barro cocido, metí la semilla y me olvidé pero al tiempo subí a la terraza y ahí estaba creciendo. En general creemos que la infancia pasó hace tanto tiempo que ya no queda nada de ella y solo está ahí para contar anécdotas. La infancia es poderosa. Y muchas de las elecciones de más adelante están de alguna manera motivadas por la infancia aunque ya no lo reconozcamos así. Fascinación por las terrazas y por el crecimiento de las semillas. El único tp que hacíamos gustosos en la escuela primaria era el de germinación; un frasco con papel secante y porotos y algodón húmedo. Al tiempo olía muy mal. La experiencia tiene que ver con la huella y con la vida, con el futuro y con lo que toma forma. También con lo que se repite y con lo que se da sin saber por qué crece dentro nuestro. Una semilla tiene que ver con el interior y la germinación sucede cuando hay un cierto olvido de lo que tiene que pasar pero que no es seguro que pase. Hay muchas plantas que no crecen de semilla. Están los injertos y los gajos, por ejemplo. Formas de la reproducción y la multiplicación que nos han maravillado siempre. Los botánicos han llegado a comprender estas formas de reproducción.
Como modos de la experiencia de mi infancia mencionaría. Cazar mariposas con una rama. Explorar casas abandonadas, obras en construcción y terrenos-frentes tapiados. El caso ya mencionado de plantar semillas y esperar la germinación.
Ahora, soy viejo. Entro a mi casa oscura y sola. De la calle me viene, cargo, ignoro, varias cosas nausebundas. Entro. Inmediatamente cuando los goznes de la puerta se fijan me inunda un perfume de las plantas que están en el patio. Algo está creciendo dentro de mí, algo tan bueno tal vez como en los viejos jardines de la infancia.
Como modos de la experiencia de mi infancia mencionaría. Cazar mariposas con una rama. Explorar casas abandonadas, obras en construcción y terrenos-frentes tapiados. El caso ya mencionado de plantar semillas y esperar la germinación.
Ahora, soy viejo. Entro a mi casa oscura y sola. De la calle me viene, cargo, ignoro, varias cosas nausebundas. Entro. Inmediatamente cuando los goznes de la puerta se fijan me inunda un perfume de las plantas que están en el patio. Algo está creciendo dentro de mí, algo tan bueno tal vez como en los viejos jardines de la infancia.
25 marzo, 2019
Exhibiciones
En una entrevista leo que dice el chino Maidana que cuando te pegan una buena piña ves todo blanco mientras dura el efecto. Pero cuando te noquean... uy, ahí se hace una total oscuridad. Es claramente un límite.
Algo entonces me debe estar haciendo viajar porque la escena que veo los pibes en el ring haciendo una exhibición amateur no creo que dé para producirme una emoción tan silenciosa como afincada en lo profundo. Me dan muchas ganas de llorar. A la izquierda del ring sobre una pared hay un afiche con letras grandes que dice NUNCA SERÉ POLICÍA. Debe ser algo de la infancia entonces, como cosas irresueltas. Una escena donde salís de la escuela, último, vas caminando despacio como si te quisieras quedar en ese lugar de encierro del que siempre querés salir corriendo. Y afuera, te están esperando. La escuela evidentemente expulsa la violencia hacia afuera, los pibes quieren pelear participar de las peleas y verlas cada quince o veinte días. La escuela las prohíbe y hay como un código tácito, a veces dicen que hay un radio de la escuela y hacia sus alrededores y que si lo hacés dentro de ese radio también vale la sanción. O sea que para la escuela es todo un asunto topológico. Se trata de mostrar rutas, límites siempre límites y zonas de legalidad o lo contrario. Hay un centro que es la escuela y sobre ese centro pinchan con un compás y trazan circunferencias y luego es como si le pusieran colores a la gravedad de los actos. Entonces los pibes eligieron un lugar que está realmente buenísimo. Cerca de la escuela hay una salinera; cuando hay algún conflicto enseguida uno dice ¡a la salinera! y ahí se cocina lo que se tenga que cocinar. Está bueno porque la sal es la sustancia que sala las heridas. Es lo que tradicionalmente se asocia a ciertas potencias, fuerzas. Los sumotori de hecho tiran sal antes del combate; si bien tiene un sesgo más religioso. Pero hay una sintonía entre la sal y los golpes, eso está claro. Ni bien salir que te esperen, te inviten, te tienten, te griten, te empujen, arrastren y lancen en medio de montañas de sal y luego veas todo blanco, es otra vez una sintonía-climax.
Siguiendo aquella clasificación del chino Maidana aquel mediodía vi todo bastante blanco, un segundo duró, la piña aquella me marcó el centró de la cara. El destiempo. La pelea ya había terminado y yo sentía que recién empezaba... en fin, yo solo quería-podía zapallear un rato y lancé al aire un cascote de bronca... suciedad la mía... menos códigos de calle que un pibe que se crió en la casa de la abuela solo mirando la tv y saliendo a la puerta a escuchar las charlas crepusculares de los ancianos en un barrio de mala muerte. La piedra irregular dio en una zanja exagerádamente ancha y rebotó contra el cordón, se escuchó alguna risotada y todos ya se iban alejando. Sin ánimos de contenerme me pusieron las cosas encima para que las lleve. Era un perdedor y nadie quiere llevar los útiles de un perdedor. Moralmente hablando, antes, algo me hizo sentir una mayor indignidad. El almacenero, muchacho joven, salió y me echo de un empujón vociferando ¡a joder a otro lado!
Por eso decía antes que no sé que resortes-afectos se pueden poner a flor de piel de pronto mientras miro este raund amateur y me siento lleno de emoción. Ni siquiera tengo un lata de cerveza en la mano como los amigos que me rodean.
Ahora me voy contento. Por qué siempre todo debe ser una venganza.
Siguiendo aquella clasificación del chino Maidana aquel mediodía vi todo bastante blanco, un segundo duró, la piña aquella me marcó el centró de la cara. El destiempo. La pelea ya había terminado y yo sentía que recién empezaba... en fin, yo solo quería-podía zapallear un rato y lancé al aire un cascote de bronca... suciedad la mía... menos códigos de calle que un pibe que se crió en la casa de la abuela solo mirando la tv y saliendo a la puerta a escuchar las charlas crepusculares de los ancianos en un barrio de mala muerte. La piedra irregular dio en una zanja exagerádamente ancha y rebotó contra el cordón, se escuchó alguna risotada y todos ya se iban alejando. Sin ánimos de contenerme me pusieron las cosas encima para que las lleve. Era un perdedor y nadie quiere llevar los útiles de un perdedor. Moralmente hablando, antes, algo me hizo sentir una mayor indignidad. El almacenero, muchacho joven, salió y me echo de un empujón vociferando ¡a joder a otro lado!
Por eso decía antes que no sé que resortes-afectos se pueden poner a flor de piel de pronto mientras miro este raund amateur y me siento lleno de emoción. Ni siquiera tengo un lata de cerveza en la mano como los amigos que me rodean.
Ahora me voy contento. Por qué siempre todo debe ser una venganza.
22 octubre, 2018
Una especie de madre y la madre
¿Hay una sola madre? Madre hay una sola. Mientras en los chats se multiplican los saludos y los abrazos acerca de las madres y sus días, recuerdo que he crecido escuchando esta frase acerca de que hay una sola madre; ya sea como chanza, ya sea como astucia, ya sea como reproche, ya sea como recordatorio. Hay solo una. Del padre nunca se ha escuchado decir que hay solo uno. No sería una aberración de la naturaleza un padre abandónico aunque una madre que nos deja sí es monstruosa, se dice.
En el film Una Especie de Familia[1], hacia el final, en su loca carrera por ir hacia algo, por huir de algo, por producir esos arreglos desesperados, por no perder las esperanzas, aunque haya que abrazar la desgracia; y eso es bastante conmovedor en todos los saltos de agua y de torpezas del personaje principal. Me pregunto, si bien en la generalidad de la trama lo entiendo, ¿qué clase de reparación quiere hacer cuando roba al niño del instituto y se lo devuelve a la madre, como si solo así se pudiese quedar en paz consigo misma? Tal vez precise con tal gesto renunciar a la maternidad que había sido siempre un deseo poderoso y fugazmente un hecho. Siempre que se piensa en las madres, en la maternidad, en la madre biológica, en la madre adoptiva hay que ver una serie de esencialismos. Porque el "madre hay una sola" es la original verdad; madre -verdad madre- de todas las otras en estos temas justamente. Y de allí sale otra rama-verdad que dice que "una madre hace por un hijo cualquier cosa". Una madre -si es una verdadera madre o sea una madre real- es capaz de hacer por su hijo cualquier cosa. Una madre real es para el sentido común una madre sanguínea, una madre que está conectada al hijo por órganos, por carne, por fluidos, por dolor visceral, por formas fenotípicas. Una madre biológica es una madre real. Este personaje del film llamado Malena hace algo loco, algo desquiciado, es decir actúa en el sentido de hacer cualquier cosa por un hijo, porque hacer cualquier cosa o ser capaz de lo que sea por un hijo no implica solo esfuerzo, sacrificio y obstinación. Es locura, es rapto, es hacer justo lo que hace con un ánimo dislocado propio de los desesperados este personaje. Va hasta eso que parece un desierto y una casilla en el medio para restituir, para dejar sin efecto la subrogación; de todos los males el menos malo; pero eso no importa. Esto sí; ella, que no es nada más que un deseo inmenso tan luminoso como oscuro, solo una especie de madre, proyectada y fallida para ese niño de destino incierto... Ella, quien le lleva al niño a la madre biológica que ha renunciado a su derecho, a su obligación a su condición real de maternidad. Es sorprendente porque la maternidad más irreal se comporta aquí con los gestos y todos los signos del atrevimiento de la maternidad más real, haciéndolo todo por el hijo y buscando retornar al lazo original que ojalá, si las cosas no estuviesen tan desenfocadas en la miseria material llamada pobreza, hubiesen sido siempre así y esa maternidad hubiese sido lo que siempre debió ser, espontánea unión del hijo y la madre. Pero claro que eso es lo que menos importa aquí. Lo que enrarece todo el ambiente del "madre hay una sola" es que la madre suplemento, la que no dice que haría cualquier cosa por un hijo, porque para poder decirlo hay que estar anudada a la criatura por el cordón umbilical, es esa madre suplente la que irrumpe como una maternidad radicalmente maternal.
Como un comentario al pasar creo que el film es muy provecho por cómo propone problematizar una cuestión tan sensible. Dejando que los problemas se vayan deslizando y se vengan abajo, pero siempre dando un espacio inmenso para que sea poblado por los pensamientos de quien se interese o se sienta aludido por esas imágenes. En este sentido lo que de fondo se está planteando como problema es lo siguiente: ¿Qué es lo que impide que exista un sistema público y factible de adopciones? ¿Por qué nunca ha prosperado una institucionalidad transparente y accesible? Para cualquiera que tenga la necesidad y el deseo y la posibilidad/condición en sentido amplio de poder concretar un proyecto semejante. Saldando así un agujero social tan palpable en un país con índices de miseria sabidos y una legalidad del aborto retrasada. Una hipótesis factible es que tal escollo muy en el fondo de todo este universo de problemas es que la monomaternidad conjura la posibilidad de abrir las adopciones.[2] Pues la monomaternidad está afincada en la propiedad privada sobre los hijos, el descrédito de que la multiplicación de formas parentales puede redundar en beneficios afectivos y de contención, la promoción incuestionable de que la función de madre es un dictamen de la naturaleza y por lo tanto una continuidad de funciones biológico-orgánicas. En cuarto lugar, la visión de que una mujer no puede decidir acerca de ciertas cuestiones que atañen a papeles inescindibles del género femenino.
[1]Diego Lerman (Director),(2017),Una Especie de Familia,Argentina, Campo Cine.
[2]Shelley Park,Mothering Queerly,Queering Motherhood.(Maternando de modo queer, Queerizando la maternidad)Frag. Trad. Curia D, en Página 12, 19 de octubre de 2018.
Como un comentario al pasar creo que el film es muy provecho por cómo propone problematizar una cuestión tan sensible. Dejando que los problemas se vayan deslizando y se vengan abajo, pero siempre dando un espacio inmenso para que sea poblado por los pensamientos de quien se interese o se sienta aludido por esas imágenes. En este sentido lo que de fondo se está planteando como problema es lo siguiente: ¿Qué es lo que impide que exista un sistema público y factible de adopciones? ¿Por qué nunca ha prosperado una institucionalidad transparente y accesible? Para cualquiera que tenga la necesidad y el deseo y la posibilidad/condición en sentido amplio de poder concretar un proyecto semejante. Saldando así un agujero social tan palpable en un país con índices de miseria sabidos y una legalidad del aborto retrasada. Una hipótesis factible es que tal escollo muy en el fondo de todo este universo de problemas es que la monomaternidad conjura la posibilidad de abrir las adopciones.[2] Pues la monomaternidad está afincada en la propiedad privada sobre los hijos, el descrédito de que la multiplicación de formas parentales puede redundar en beneficios afectivos y de contención, la promoción incuestionable de que la función de madre es un dictamen de la naturaleza y por lo tanto una continuidad de funciones biológico-orgánicas. En cuarto lugar, la visión de que una mujer no puede decidir acerca de ciertas cuestiones que atañen a papeles inescindibles del género femenino.
[1]Diego Lerman (Director),(2017),Una Especie de Familia,Argentina, Campo Cine.
[2]Shelley Park,Mothering Queerly,Queering Motherhood.(Maternando de modo queer, Queerizando la maternidad)Frag. Trad. Curia D, en Página 12, 19 de octubre de 2018.
25 septiembre, 2018
Caballos Salvajes y sus mitologías
Lo que quiero hacer en este breve escrito es mencionar unas escenas de la película Caballos Salvajes. Road movie argentina del año 1995, e indagar allí la noción de historia personal. ¿Cómo se hace para recrear la vida? ¿Cómo el paisaje nos aborda y aporta para la recreación? ¿Es el campo abierto un ingrediente que aporta grandes dosis de originalidad? Esta trama tan superada por el devenir de nuestras vicisitudes nacionales y que al mismo tiempo mantiene en suspenso esa familiaridad; las crisis, los embustes, las mafias, los empresarios del mal, la ingenuidad de la gente común, la excepcionalidad de la gente común. La singularidad del camino. Para poder crearse una historia hay que romper la que ya viene siendo hecha. Es bastante forzado cómo el personaje de Pedro hace envíos para romper su historia y crearse otra. A la nueva la crea el camino; el aire puro de la carretera. Como dice el viejo de esta historia: "Mirá a tu alrededor y respirá, dale! respirá! hondo! Así huele el aire fuera de las ciudades!" La decadencia de la ciudad y la injusticia propia del capitalismo, a lo que sumaríamos la iniquidad cómica del subdesarrollo, todo eso horada fácilmente las vidas de aquellos que allí tienen sus aspiraciones de supervivencia. El personaje de José dice matarse si no le devuelven el dinero que le robaron, como nos roban siempre a los pobres de estos países cuando los planes fallan o se reconvierten en otros que se fusionarán, fallarán y reconvertirán. Pero siempre después de que los ricos fugan sus millones afuera. Al continente o gallina. Pero aquí nos importa cómo se hace un movimiento de horadarse a sí mismo la vida. Cosa que el film muestra aunque ya no convenza o nunca lo haya hecho. Cuando el personaje de Pedro se sacrifica por José, no es solidaridad hacia su causa perdida. Sino una deriva de sí mismo para probar, para destruir y empezar. El campo como desierto es lo que permite empezar, al menos da esa posibilidad por su nada, por su ámbito de abrir posibilidades porque está vacío de cosas fabricadas, terminadas y relucientes. La mayor potencia de sentido está allí donde no lo hay. Tener todo reorientado hacia una dirección unívoca es carecer de toda productividad; tener el puesto en el banco con posibilidades de ascenso, tener amigos poderosos, tener una carrera, tener la vida organizada en una serie variable de actividades mundanas. El viaje, el campo, es como la isla desierta deleuzeana*; un huevo que más allá de las apariencias expulsa todo el desierto hacia afuera. Un resultado completamente paradójico pues la isla es desierta y el campo es desértico. No se trata de ir al lugar vacío-rico a capitalizar como un conquistador de islas como un asqueroso Robinson. Eso mata el huevo. Cuando la intención es buena lo que se hace es tener la especial predisposición para recrear y eso supone relevar las mitologías universales que abisman el pensamiento**. Por eso nuestro entrañable personaje de José, este romántico trasnochado dice, frente al abismo, frente a la inmensidad del paisaje: "Pucha que vale la pena estar vivo". Tal vez estas reconfiguraciones estén en la naturaleza del modo en que somos. Cómo poder transitar sin renacimientos, sin segundas nupcias o aboliciones. Pero el renacimiento importa más que el nacimiento porque sin fundar la mitología qué sería todo. La vida se perdería como un dato. El ideal de una continuación del orden dado, sin búsqueda de huevo virgen, soñado, silbado, huevo de sexualidad desviada, ese ideal es un territorio indeseable.
*DELEUZE, G, La isla desierta y otros textos(Textos y entrevistas 1953-1974),Edición: Lapoujade D. Traducción: Pardo J. L. Pre-Textos, 2005. p. 18
**DELEUZE, Ídem,. p. 19
*DELEUZE, G, La isla desierta y otros textos(Textos y entrevistas 1953-1974),Edición: Lapoujade D. Traducción: Pardo J. L. Pre-Textos, 2005. p. 18
**DELEUZE, Ídem,. p. 19
03 agosto, 2018
Una escena de Dogville recorrida a través de la noción de biopoder en Foucault
Propósito del siguiente
escrito: Indagar si en el film Dogville[1]
hay a) lo que Michel Foucault define como “gubernamentalidad” o bien b) todo se
resuelve en relaciones de poder sin que el poder circule o sea centralizado por
instituciones. Intentaremos comenzar explicando qué implicancias pueden
rastrearse en el film si tomamos como supuesto el punto a)
Algo que nos
pareció bastante impresionante de la película es el vuelco que da en el último
capítulo y que la vuelve completamente reaccionaria. Pues si por el desarrollo
tan largo del film nos va acostumbrando a que no hay estado y todo parece
resolverse en relaciones de poder, lisas y llanas, entre “iguales”, hacia el
final Grace de algún modo se desenmascara y ejerce la soberanía de la manera
más cruenta. Grace hace las veces de “estado de excepción” y decide sobre la
vida y muerte del pueblo devenido completamente súbdito suyo.
Hemos elegido ese
último capítulo del film y en particular esa escena del diálogo entre Grace y
el jefe mafioso. Los hombres que desde hace tiempo buscan a Grace llegan al
pueblo y son conducidos hasta donde está prisionera. A punta de pistola exigen
su liberación. Cuando llega el cadillac que trae al presunto jefe de la banda
Grace es conducida hacia el interior del vehículo. Ahí por primera vez el
espectador descubre que el capo de los maleantes es su padre. Si bien, este
encuentro nos lleva al conflicto inicial de la película; Grace escapando de los
tiros de quien sabemos ahora es su propio padre, va a ocurrir un deslizamiento
muy interesante. Ellos, padre e hija, discuten acerca de su historia
personal-afectiva, sus papeles, hablan del poder; de heredarlo de compartirlo
de estar enfrentados por la elección de formas de vida que a las claras son
contrastantes. Repentinamente el objeto de disputa entre ellos se desliza hacia
Dogville, y el intercambio de
palabras pone en consideración, sin más, qué derecho a la existencia tiene este
pueblo. Ellos fueron injustos le dirá el padre, ellos hicieron algo que vos no
te perdonarías a vos misma. Mientras que Grace argumenta que puede sentir
piedad por esos débiles y que la condición de vida es determinante para las
elecciones que se toman. Y el padre replica que Grace es arrogante que en el
fondo los perdona porque los considera inferiores a ella y sobre todo incapaces
de alcanzar el estatuto de su ética y de sus valores morales. El modo en que el
padre argumenta se torna deontológico y universalista. Lo determinante son los
principios éticos que uno tiene, parece decir, eso es lo que nos guía y ordena.
O nos alejamos o nos acercamos a esos principios y nos medimos y medimos al
prójimo a partir de tales principios. Convencida de que los argumentos de su
padre son más fuertes Grace contempla al pueblo por última vez y según dice el
narrador, ve solo espinas donde antes veía grosellas. Y toma la decisión final
que es masacrar a todo el pueblo. Creemos que lo que hace compleja la escena en
relación a todo el resto de capítulos es algo que Foucault señala cuando
analiza la cuestión del racismo moderno y dice que la singularidad de su
funcionamiento es que combina las técnicas de biopoder con los modos tradicionales de ejercer la soberanía.
Señala lo siguiente:
En líneas generales, creo que el racismo atiende la
función de muerte en la economía del biopoder, de acuerdo con el principio de
que la muerte de los otros significa el fortalecimiento biológico de uno mismo
en tanto miembro de una raza o una población, en tanto elemento en una
pluralidad unitaria y viviente. Podrán advertir que, en el fondo, aquí estamos
muy lejos de un racismo que sea, simple y tradicionalmente, desprecio u odio
recíprocos de las razas. También estamos muy lejos de un racismo que sea una
especie de operación ideológica mediante la cual los Estados o una clase tratan
de desviar hacia un adversario mítico unas hostilidades que, de lo contrario,
se volverían contra [ellos] o socavarían el cuerpo social. Creo que es algo
mucho más profundo que una vieja tradición o una nueva ideología; es otra cosa.
La especificidad del racismo moderno, lo que hace su especificidad, no está
ligada a mentalidades e ideologías o a las mentiras del poder. Está ligada a la
técnica del poder, a la tecnología del poder. Está ligada al hecho de que, lo
más lejos posible de la guerra de razas y de esa inteligibilidad de la
historia, nos sitúa en un mecanismo que permite el ejercicio del biopoder. Por
lo tanto, el racismo está ligado al funcionamiento de un Estado obligado a
servirse de la raza, de la eliminación de las razas y de la purificación de la
raza, para ejercer su poder soberano.[2]
Cuando ocurre la
matanza y exterminio del pueblo de Dogville
podemos tener cierta sensación de que todo aquello fue un experimento. Una
carnada para ver qué le pasaba al pueblo, cómo el pueblo gestionaba sus
capacidades. En este sentido podríamos hablar de la biopolítica que el estado
ausente o aquellos que vendrían a ser su policía, sus fuerzas de seguridad, sus
SS ejercen sobre la población para proyectar su modo de ser/hacer población.
Pues además, esos maleantes actúan al margen del estado, en complicidad con el
estado o son el estado que autoriza en su ausencia (retiro) a todo el cuerpo
social a dar muerte. Según el narrador, quien presumiblemente nos está
traduciendo en palabras, la mirada y los gestos y los pasos de Grace; “si
alguien podía corregirlo tenía el deber de hacerlo, por el bien de otros
pueblos, por el bien de la humanidad y por el bien de ese ser humano que era
ella misma”.[3] Frente a la pregunta de por qué masacrar a una
comunidad que está hundida en la abyección y la mezquindad entendemos que no se
trata de mostrar que tal cosa ocurre porque exista un cierto odio racial,
ideológico, como si dijéramos un pueblo que se precie de ser bien constituido
no puede llamarse “Dogville”. Se trata de mostrar un procedimiento del poder a
través de los mecanismos propios del biopoder cuya finalidad es aumentar
siempre el control y acrecentamiento de la vida. Una regulación de poblaciones,
una homeóstasis que el poder activa sobre la totalidad del cuerpo social para
poner en equilibrio el sistema.
Saliendo un poco
del supuesto de que hay un poder gubernamental en Dogville, nos gustaría preguntar qué papel juega la sexualidad en
la trama del film, sabiendo que sexualidad es uno de los nudos problemáticos de
la cuestión del gobierno para Foucault. Y preguntaríamos cómo llega a ser la
sexualidad y su necesidad de mostrarse, de afirmarse, de desearse, el modo en
que el vínculo entre Grace y Dogville
parece hacerse añicos. Así se gana el odio de las mujeres, así se gana el abuso
de varios varones inescrupulosos o que consideran que si bien es un acto no
moralmente bueno, es una justa paga por favores hechos a Grace. Paradigmático
es el caso de Tom que sufre una conmovedora decepción por no poder por una vía
amorosa disfrutar del cuerpo de Grace, y tener que soportar la humillación de
ver cómo el resto de los varones de la comunidad hace uso de ella. El tema
sexual es para Foucault un cruce que pone en contacto la cuestión de las
disciplinas individualizantes y la cuestión de la regulación de la vida.
Articula por tanto la cuestión del individuo y la cuestión de la población.
Para la sociedad del siglo XIX el cuerpo debe ser intervenido a nivel
individual tanto por la moral, en este caso podríamos pensar en dispositivos
educativos, tanto privados como públicos, y por el dispositivo médico. Hay que
vigilar el cuerpo para que pueda ser útil, para que pueda trabajar, para que
pueda rendir de modo productivo. La sexualidad se torna riesgosa en la medida
en que tiende a producir desvíos, ya desde la infancia se evidenciaría una
íntima relación entre sexualidad y vicio. Para el saber médico de la época no
frenar esos desvíos a tiempo puede dar lugar a enfermedades en el futuro, tanto
orgánicas como mentales. Además por equipararse a la reproducción la sexualidad
interesa a los fines de la natalidad, la morbilidad, las mediciones
poblacionales.[4] Creemos
en este sentido que el cuerpo mujer
sobre el que comienzan a darse una serie de pujas es algo que disloca la escena
comunitaria y es la misma escena comunitaria la que pasa inmediatamente a
apropiarse de ese cuerpo individual en el sentido sexual cuando considera que
ese cuerpo es deudor, en el sentido económico, por la protección y los cuidados
que se le prodigan.
Si nos
preguntamos cuáles son las técnicas del poder en Dogville ahí uno de los personajes más interesantes de la película es
Tom. Porque este personaje encarna el desafío de la igualdad, tal como lo
problematiza Jacques Rancière[5].
Somos iguales, entonces por qué no vamos a poner a prueba esa igualdad. Es el
personaje que propone el desafío. Ver si vamos a ser capaces de aprender, si
vamos a ser capaces de convivir con lo extraño, si es cierto que somos
hospitalarios[6]. En
general las investigaciones de Foucault están pensadas en relación a una
presencia fuerte del estado, justamente quien interviene sobre la normalidad,
sobre la sexualidad y la raza es el estado y sus aparatos. De ahí que haya un
peligro siempre latente en el hecho de que el estado adquiera cada vez más
espacios u ocupe toda la escena de relaciones interpersonales. Pero entonces volvemos a preguntar, como se
va a plantear Foucault, ¿qué pasa en un caso en que el estado es ausente, qué
es lo que ocupa la escena en ese caso? ¿Formas del mercado en Dogville donde solo hay montañas y
caminos que no conducen a ningún sitio?
Creemos que Tom
encarna de manera genuina al investigador, al genealogista. Su especialidad son
las relaciones de poder y su tema específico la hospitalidad. “Para probar que
en el pueblo nadie aceptaba nada. Necesitaba un ejemplo. Un regalo.”[7]
Ayudar a Grace, poner a prueba a Grace y en doble sentido poner a prueba a la
comunidad, ya que hacia el final la captura de Grace por Dogville es en verdad una captura de Dogville por Grace. Pero su búsqueda es particularmente interesante
porque supone una práctica. Habilitar la palabra de todos los iguales en la
asamblea, buscar un motivo por el que deban exponerse, dar su punto de vista. Tom
hace experimentar el vacío a sus conciudadanos, rompe ese conformismo
cristalizado. Intenta hacerlos ver y ese ver es al tiempo un verse, un poner al
desnudo a través de lo que él llama la “ilustración”, el “ejemplo”. Luego será una realidad ilustrada espesa que
no parará de crecer y expondrá al pueblo a su verdadero enemigo que es su sí mismo. Ya que la historia mostrará
que los ciudadanos no están a la altura del desafío, se hundirán en sus
prejuicios, su envidia, su miedo. Pero el poder son relaciones interpersonales
eso queda claro en Dogville. Acciones
sobre acciones. Tom tiene un gran problema en este sentido, hay escenas muy
elocuentes donde el personaje experimenta este vértigo. Es sin lugar a dudas la
ilustración del fracaso, se dibuja eso todo el tiempo en su rostro. Pues si
bien es el artífice, -él mismo le dice a Grace esto es como un juego-, no es
capaz de gobernar el conjunto de las acciones. Puede ser filósofo pero no
conductor. Puede ser una especie de visionario analista del estado de cosas
pero no un agente de los cambios efectivos. Logra hacer girar la rueda de las
relaciones, conquistar espacios de libertad para desenvolver y desenmascarar al
pueblo pero ese juego se le va de las manos; otra vez acciones sobre acciones.
Un ejemplo de esto es que no puede hacer nada contra los abusos sexuales a los
que es sometida Grace y hasta termina más preocupado por ver marginada su
masculinidad. Lo curioso es que todo este proceso de exploración de lo mismo y
lo otro encuentre un desenlace fatal. Si bien como más arriba argumentamos
Foucault señala:
La yuxtaposición o, mejor, el funcionamiento, a través
del biopoder, del viejo poder soberano del derecho de muerte implica el
funcionamiento, la introducción y la activación del racismo. Y creo que éste se
arraiga efectivamente ahí. En esas condiciones, podrán comprender entonces cómo
y por qué los Estados más asesinos son al mismo tiempo, y forzosamente, los más
racistas. Aquí hay que considerar, desde luego, el ejemplo del nazismo. Después
de todo, el nazismo es, en efecto, el desarrollo paroxístico de los nuevos
mecanismos de poder que se habían introducido desde el siglo XVIII. Por
supuesto, no hay Estado más disciplinario que el régimen nazi; tampoco Estado
en que las regulaciones biológicas vuelvan a tomarse en cuenta de manera más
porfiada e insistente. Poder disciplinario, biopoder: todo esto recorrió y
sostuvo a pulso la sociedad nazi (a cargo de lo biológico, de la procreación y
de la herencia; a cargo, también, de la enfermedad y los accidentes). No hay
sociedad a la vez más disciplinaria y aseguradora que la que introdujeron o en
todo caso proyectaron los nazis. El control de los albures propios de los
procesos biológicos era uno de los objetivos inmediatos del régimen. Pero, al
mismo tiempo que existía esa sociedad universalmente ase- guradora,
universalmente reguladora y disciplinaria, a través de ella se producía el
desencadenamiento más total del poder mortífero, es decir, del viejo poder
soberano de matar. Ese poder de matar, ese poder de vida y de muerte que
atraviesa todo el cuerpo social de la sociedad nazi, se manifiesta, en
principio, porque no se otorga simplemente al Estado sino a toda una serie de
individuos, a una cantidad considerable de gente (ya se trate de las SA, las
SS, etcétera). En última instancia, en el Estado nazi todo el mundo tiene
derecho de vida y de muerte sobre su vecino, aunque sólo sea por la actitud de
denuncia, que permite efectivamente suprimir o hacer suprimir a quien tenemos
al lado. Por lo tanto, desencadenamiento del poder mortífero y del poder
soberano a través de todo el cuerpo social.[8]
Necesidad por
tanto de hacer morir en todas las direcciones porque el hecho de que el cuerpo
social en su totalidad sea la instrumentación del poder mortífero del estado es
lo que muestra que la comunidad es víctima de su propia capacidad de controlar,
cazar, someter y matar.
Antes de
finalizar este breve análisis querríamos volver sobre el punto que más arriba
hemos mencionado como aspecto b). Para esto un breve comentario acerca de
aquello que a Foucault más le ha interesado desarrollar a lo largo de toda su
obra; la cuestión del sujeto. Poder comprender los procesos de subjetivación.
Poder señalar aquellas capturas en las que los individuos son por así decir
encapsulados y que el trabajo de comprensión genealógica viene a mostrar cómo
desanudar esas lógicas para conquistar espacios de mayor libertad subjetiva. Y si desde este enfoque b) lo que se explicita
es que todo son relaciones de poder y no aparece claramente una
institucionalidad fuerte, deberíamos decir que en esa escena final Grace es
sujetada por la autoridad paterna que es como sabemos su contracara, aquella
herencia que rechaza. Esto implica que
Grace queda atrapada en las garras del poder por más que las imágenes muestren
que ella acciona desde el lugar del poder. Su lucha, la lucha de Grace, sus
necesidades más inmediatas[9],
su necesidad de escapar, es decir su gesto más auténtico de libertad se
terminan. Las relaciones de poder y las luchas que éstas plantean implican que
rechacemos lo que somos y que no nos queramos atar a identidades impuestas o
mandatadas. Es así que en esta última escena las acciones de Grace no son como
desde el punto de vista de a) se había plateado acciones soberanas. Sino
acciones de pura violencia que se imponen sobre los débiles como si fueran
parte de un decorado. En cambio Grace sí siente todo el peso del poder y se
entrega a esa incitación[10],
resiste, busca ser reconocida se retira proyecta y retorna a buscar nuevas
respuestas. Siempre está la posibilidad de que se rebele porque es un campo de
posibilidades abierto la voluntad de
aquel que es objeto de gobierno. Pero más allá de su libertad de acción el
alcance del poder implica que esas decisiones están funcionando en un campo[11]
previamente estructurado por el poder.
[1]
Lars Von Trie (Director), 2003, Dogville,
Dinamarca, Zentrope Entertaiment (Productora).
[2] Ver
FOUCAULT, M., Clase del 17 de marzo de 1976 en
Defender la sociedad. Bs As: FCE. 2000. p. 233.
[3] Cf.
Lars Von Trie, Ídem, 02:35´:57´´.
[4] Cf. FOUCAULT, M, Ídem,pp. 227,228.
[5]
Cf. RANCIÈRE,
J. (2004) Política, identificación,
subjetivación en Revista Metapolítica. Vol. 8. Número 36. pp. 26-32.
[6]
Cf. RANCIÈRE, J. Ídem, “Es así que se puede dejar
de lado el debate sin salida entre universalidad e identidad. El único
universal político es la igualdad. Pero ésta no es un valor inscripto en la
esencia de la humanidad o la razón. La igualdad existe y tiene un efecto
universal en tanto que ella se pone en práctica. No representa un valor que se
invoque sino una universalidad que debe ser postulada, verificada y demostrada
en cada caso. La universalidad no es el principio de la comunidad con lo cual
contrastarían las situaciones particulares. Ella es una operadora de
demostraciones”.(p.2) (…)¿Qué es un proceso de subjetivación? Es la formación
de un uno que no es un yo o uno mismo sino que es la relación de un yo o de uno
mismo con un otro. (p.2)
[7] Cf.Lars
Von Trie, Ídem, (2 00:08`:56``)
[8] Cf. FOUCAULT, M, Ídem, p. 234.
[9] Cf. FOUCAULT,
M. El
sujeto y el poder en Revista Mexicana de Sociología, Vol. 50, No. 3. pp.
3-20. 1988.p. 6.
[10] Cf. FOUCAULT, M, Ídem, p. 15.
[11] Cf FOUCAULT, M, Ídem,p. 15.
19 junio, 2018
Manuel Belgrano y la educación para todes. Algunos aspectos de su pensamiento económico.
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| Como jefe del Ejército del Norte Manuel Belgrano encabezó el éxodo jujeño ante el avance de las fuerzas realistas del general Goyeneche. (Fuente: www.elhistoriador.com.ar) |
“¿Cómo se quiere que los hombres tengan amor al trabajo, que las costumbres sean arregladas, que haya copia de ciudadanos honrados, que las virtudes ahuyenten los vicios, y que el Gobierno reciba el fruto de sus cuidados, si no hay enseñanza, y si la ignorancia va pasando de generación en generación con mayores y más grandes aumentos? Hubo un tiempo de desgracia para la humanidad en que se creía que debía mantenerse al Pueblo en la ignorancia, y por consiguiente en la pobreza, para conservarlo en el mayor grado de sujeción; pero esa máxima injuriosa al género humano se proscribió como una producción de la barbarie más cruel, y nuestra sabia legislación jamás, jamás la conoció […]. Pónganse escuelas de primeras letras costeadas de los propios y arbitrios2 de las Ciudades y Villas, en todas las Parroquias de sus respectivas jurisdicciones, y muy particularmente en la Campaña, donde, a la verdad, residen los principales contribuyentes a aquellos ramos y a quienes de justicia se les debe una retribución tan necesaria. Obliguen los Jueces a los Padres a que manden sus hijos a la escuela, por todos los medios que la prudencia es capaz de dictar. (Fuente: www.elhistoriador.com.ar)Si pasamos ahora a otro eje pilar de sus análisis, el problema de la industria, notamos que el diagnóstico de Belgrano se proyecta desde su presente hacia el futuro con total clarividencia. Hoy vemos que el estado no garantiza que todos tengan acceso a los servicios básicos (luz, gas, agua) y muchas empresas pequeñas quiebran por no poder afrontar las cargas de impuestos y los costos de producir en nuestro país. También vemos que los pequeños productores locales no pueden competir contra el “combo” ola de importaciones, o sea productos que provienen de otras economías más fuertes, y tarifas fuera de control. Nosotros vivimos en una ciudad inmensa y esta degradación de la vida material de las personas no se experimenta de un día para el otro. Sin embargo, en ciudades y pueblos más periféricos se vive esto como una desgracia inmediata. Porque las economías regionales dependen muchas veces de unas pocas empresas que al declinar clausuran las perspectivas de subsistencia de pequeñas comunidades. A diario escuchamos que en tal localidad o pueblo cerró una fábrica y esto dejó a cientos de familias a la deriva. Ante estas situaciones hoy el estado no interviene y parece solo preocupado por flexibilizar y reconvertir trabajadores. Sin embargo todo tiende a mostrar en el horizonte más desocupación. En relación a estos temas apunta Belgrano hacia el año 1802 cuando se desempeña como secretario del Consulado:
«la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país o que perjudican al progreso de sus manufacturas, lleva tras sí necesariamente la ruina de una nación». [deben por sobre todas las cosas evitarse] «los grandes monopolios que se ejecutan en esta capital, por aquellos hombres que, desprendidos de todo amor hacia sus semejantes, sólo aspiran a su interés particular, o nada les importa el que la clase más útil al Estado, o como dicen los economistas, la clase productiva de la sociedad, viva en la miseria y desnudez(…) (Fuente: www.elhistoriador.com.ar)Su planteo económico tiene como uno de sus ejes principales sentar las bases para una industria nacional. Es un convencido muy tempranamente de que, para decirlo con ejemplos de hoy, no podemos conformarnos tan solo con vender soja y extraer riquezas del suelo a través de la minería. Y lo dice así:
“Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus Estados a manufacturarse y todo su empeño es conseguir no sólo darles nueva forma, sino aun extraer del extranjero productos para ejecutar los mismos y después venderlos. Nadie ignora que la transformación que se da a la materia prima, le da un valor excedente al que tiene aquella en bruto, el cual puede quedar en poder de la Nación que la manufactura y mantener a las infinitas clases del Estado, lo que no se conseguirá si nos contentamos con vender, cambiar o permutar las materias primeras por las manufacturadas” (Fuente: www.elhistoriador.com.ar)¿No deberíamos en este sentido considerar que necesitamos cada vez mayor capacitación científica y técnica? Hoy por un lado se nos dice que tomemos como modelo a los países más avanzados y se nos habla de modernización. Y sí, es cierto que esos países invierten en educación, tecnología y pretenden que cada vez mayores capas de la sociedad obtengan saberes más específicos porque el mercado de trabajo tiende a la sofisticación. Pero aquí sin embargo, hay jefes o jefas de estado que nos intentan convencer de que los pobres no deberían cursar estudios superiores. Opinamos que el creador de la bandera encontraría ese tipo de frases muy desacertadas. Belgrano, al contrario, articula fuertemente la cuestión de la libertad, la cuestión del trabajo y de dar la posibilidad a todos y todas para que desarrollen sus potencialidades, pero no en soledad sino defendiendo el papel de un estado que interviene e instruye. Entendemos que la radicalidad y la genuina postura de Belgrano en cuestiones de justicia social e igualdad de oportunidades se evidencia en su defensa de una equitativa distribución de las tierras públicas. Tenemos entonces por un lado el andamiaje educación pública; en segundo lugar el andamiaje industrialización nacional y ahora la propuesta de una reforma de la propiedad de la tierra. La propiedad de la tierra debe ser de quien la trabaja. Sabemos que históricamente nuestras tierras han pertenecido y pertenecen aún hoy a tan solo unas quince familias ricas. No es posible hablar de igualdad de oportunidades si no se es propietario de la tierra que se trabaja. Completamente a contramano de esta propuesta de reforma agraria de la cual Belgrano es un pionero defensor, en la actualidad vemos desfilar ante nuestros ojos cómo se concentra la propiedad de la tierra incluso en manos de compañías e inversores extranjeros como ocurre en Río Negro. En el siguiente pasaje tenemos un ejemplo de este Belgrano propulsor de algo tan revolucionario como una reforma agraria:
( …)se podría obligar a la venta de los terrenos que no se cultivan, al menos en una mitad, si en un tiempo dado no se hacían las plantaciones por los propietarios; y mucho más se les debería obligar a los que tienen sus tierras enteramente desocupadas, y éstas limitaran con nuestras poblaciones de campaña, cuyos habitadores están rodeados de grandes propietarios y no tienen ni en común ni en particular ninguna de las gracias que les concede la ley: motivo porque no adelantan…”. (www.elhistoriador.com.ar)Para terminar, Manuel Belgrano fue adelantado también en cuestiones de género. No es para nada común que a fines del siglo XVIII o comienzos del XIX un intelectual se haga este tipo de planteos. En concreto fue el primero en escribir sobre la situación legal y cultural de la mujer. Argumentando que debe haber igualdad de derechos entre varones y mujeres; acceso de la mujer a todos los niveles de educación, ya que en su época era común sostener que las mujeres tenían capacidades intelectuales inferiores a las de los hombres. Belgrano considera como una necesidad imperiosa que las mujeres accedan a la educación. Pues señala que nuestra sociedad en formación no desarrollará valores fundamentales como la verdad y la justicia si las mujeres permanecen al margen de este proceso.
31 mayo, 2018
DIVERSIDAD DE LO PERSONAL Y LO PÚBLICO EN UNA MUJER FANTÁSTICA (2017)
*****************************************************************************
Introducción
Marina Vidal una mujer de no más de treinta años,
transgénero, mesera en un restaurante y cantante. En pareja con Orlando un
hombre de unos sesenta años, propietario, clase media, divorciado o separado
con hijos. De manera repentina Orlando muere y a partir de allí la historia
muestra cómo Marina debe lidiar con esta situación. No la pérdida de su amor,
eso es algo que el ritmo frenético de sus problemas no le deja casi
experimentar. Debe hacer frente a los ataques y discriminaciones de la familia
de Orlando. Las interpelaciones (persecuciones) policiales, médicas. Para
decirlo rápido ella solo demanda poder participar del funeral de Orlando y
heredar su perra. Como contrapartida solo recibe destrato y violencia. Por lo
demás, el singular modo en que Marina Vidal se para frente a la vida, su vida y
su lucha por ser reconocida, articula el potencial formidable de esta película[1].
Identidades solas
y acompañadas.
A partir de esta película intentaremos abordar la cuestión
de la diversidad sexual deteniéndonos en las características propias de este
material para pensar específicamente estos problemas de la identidad sexual y
de género. Cuestiones tales como la igualdad. Quién tiene derecho a amar y ser
amado, a circular libremente. En definitiva a vivir. Tal como lo encontramos en
el cancionero Por ese palpitar[2]
esas identidades de la diversidad sexual
hablan de su posición deseante, adoptan determinadas posturas críticas frente
al modo en que el género interpela su ser subjetivo. Como dice Moris 1970[3]:
El hombre tiene
miedo de ver la verdad,
de
ver que él era algo que no podía definir
de
ver que al fin su sexo pudo ser o no ser
que
no era absoluto, que podía ser la flor(…)
En la escena rockera de Argentina, en el último tercio del
siglo veinte puntualmente, a medida que van pasando los años, ese modo de
nombrar el deseo y la configuración identitaria se va haciendo más explícito.
Al principio esos yoes discursivo-poéticos mantienen una actitud ambigua,
permiten una interpretación más libre y se supone que en su expresión hay
también algo de ponerse al resguardo de la mirada pública. Como en esta canción
de Marilina Ross 1980[4]:
Me
nació este amor, sin que me diera cuenta yo
tal vez el miedo no dejó que apareciera.
Y
creció este amor alimentándose en el sol
de los amaneceres de Puerto Pollensa.
Y no me animé a decirte nada
pánico porque me rechazaras.(…)
Podemos ver otros ejemplos del cancionero Por ese palpitar, más contemporáneos y
entonces observar cómo esas identidades se multiplican se diversifican se
enriquecen y cobran fuerza desde lo declarativo. Afirmándose en su estar. Eso es lo que acontece en este
film donde una mujer con una identidad distinta de la normativa de género
femenina y masculina irrumpe en el espacio público. Circula por instituciones
públicas, interactúa con funcionarios y personas de su entorno y podríamos
decir que el espacio se ve por momentos conmocionado, si es que ella decide
habitarlo en un sentido fuerte. Pareciera ser que en nuestro presente ciertas
identidades de género pueden circular hasta cierto punto. Mientras la cosa va
con total normalidad, pero en cuanto hay algún tipo de emergente ahí aparece la
discriminación y el ataque. Agreguemos al pasar algo en relación al contexto de
producción de este film. Opinamos que intenta documentar a partir de una
historia de ficción una problemática candente en la sociedad chilena actual,
pero que se puede hacer extensiva a muchas comunidades latinoamericanas. Sin
entrar en el detalle de la legislación en materia de género actual de Chile, se
hace patente que la evolución en materia de derechos para las minorías sexuales
es, en la práctica, un recorrido lleno de escollos. La cotidianeidad y las
relaciones de poder en las instituciones no acompañan siempre los cambios en
las legislaciones. Un ejemplo en el film es la escena en el hospital, el
dispositivo médico-policial no sabe ni quiere ni puede escuchar el nombre
transgenérico. El médico se ofusca y pregunta si es un apodo que ese cuerpo sea
nombrado ´Marina´. El policía apela a la nominación del aparato registrador y
dice lo que es, es lo que está
escrito en esta cédula.
Un modo inmediatamente ordenador de los conflictos y
secuencias de esta película es la noción de «sociedad patriarcal» tal como la
caracterizan Tarducci y Zelarayán:
“Al orden
social donde la diferencia sexual se transforma en desigualdad social se lo
denomina patriarcado. Uno de los indicadores del patriarcado es la delimitación
del campo social en dos zonas: una “esfera pública”, considerada dominio de los
hombres, y un “ámbito privado”, propio de las mujeres.”[5]
Si bien aquí lo que se establece es la dicotomía básica
entre lo que es del varón y lo que es de la mujer, podemos hacer extensiva esta
distinción a la identidad femenina transgénero de Una mujer fantástica. Lo importante es ver que Marina puede
transitar el ámbito privado de un modo distinto a cómo transita el ámbito
público, allí es rechazada, echada, su vida corre peligro. Debemos aclarar que
lo privado está asociado no solo a la casa, a lo más interior, lo que
comúnmente se entiende como lo doméstico, sino a ciertas zonas de su vida que
funcionan como territorios seguros de manera que allí ella no está sospechada,
puesta en entredicho todo el tiempo. Su trabajo es un ejemplo; un bar donde su
empleadora la conoce, hay allí un aire de desprejuicio evidente, cierta
complicidad.
Querríamos argumentar que se torna realmente una curiosidad
que ella no pueda habitar el mundo de los demás y su mundo personal del mismo
modo si está sola que si está acompañada. Como si su identidad fallada o
monstruosa[6]
no pudiera prescindir de ser complementada por alguna identidad más ortodoxa,
más normal. El paradigma sería el siguiente: cuando está acompañada de su
pareja, un hombre de clase media, blanco y “heterosexual”, es decir, cuando está
acompañada del representante del género hegemónico las cosas van bien para
ella, puede estar. ¿Qué pasa cuando
el referente-complemento ya no está? El cimiento de su mundo cede. No solo el
estado con su carga de autoritarismo burda y la perversidad de sus funcionarios
la sobrevuelan, sino personas que se sienten llamadas a defender los valores
del género heteronormativo. En este sentido señalan Tarducci y Zelarayán:
“(…)la famosa
frase “lo personal es político”(…), hace referencia a que el poder no solo está
en las estructuras sociopolíticas tradicionales, sino también en los espacios
de la intimidad, como el hogar, la familia, el amor, la sexualidad”.[7]
Antígona y la vieja
tensión entre lo familiar-personal y lo público-político.
La cuestión de la tensión que según nuestra interpretación
del film se da en el ámbito de la vida personal de la protagonista
produciéndose estas formas escindidas donde, como señalábamos antes, una vez
que ese pilar complementario que es su pareja deja de estar entonces su apoyatura, su cimiento, ya no la
sostiene, la intentaremos enriquecer con algunos comentarios de la pensadora
Judith Butler. Quien analiza la tragedia de Sófocles Antígona donde justamente interactúan alrededor de la figura
identitaria tan compleja de la hija de Edipo el ámbito de lo familiar-personal
contrapuesto al ámbito público. Algunos desarrollos que allí aparecen pueden
aportarnos elementos para pensar la singularidad de esta película. La noción de
rebelión en Antígona es central. Antígona es repelida y muerta por fuerzas
normalizadoras que en su caso particular se remiten al orden de lo
político-institucional. En el caso de Antígona la relación de tensión con el
orden público se da a partir de la contradicción entre lo familiar, lo
afectivo, el amor y lo que el estado le exige a Antígona como ciudadana. En el
caso de Marina Vidal ella pasa a ser vista como potencial delincuente,
sospechada y carente de condición de ciudadanía al no estar ya más acompañada
en su ámbito personal por la normatividad de género que el estado reconoce como
válida. Pero la normatividad de género es mucho más compleja que un poder de
policía; funciona como un plexo de relaciones donde lo performativo del género,
ese desempeñar papeles, ese actuar, implica que el control y la represión pueda
ejercerla cualquiera. En Antígona un edicto oficial prohíbe –a todos- que la
hermana despida al hermano muerto en el campo de batalla. Aquí en el film se trata
del no reconocimiento de un cuerpo vivo, llamado Marina Vidal, por parte de
cualquiera, en este caso la familia del difunto Orlando. Marina no puede
participar del funeral, no está apta para que su cuerpo aparezca en ese ámbito
familiar y público a la vez. Ella reclamará su derecho a despedirse del cuerpo
de su compañero que ahora no es el cuerpo muerto repudiado como lo fue el de
Polinices. Ahora el cuerpo repudiado es el de Marina y el cuerpo muerto es el
cuerpo amado por cualquiera. Se le disculpan los deslices, las rarezas de
género a ese cuerpo masculino en tanto ahora ya muerto vuelve a ser plenamente
el cuerpo de un varón blanco, con dinero (patrimonio) y “heterosexual”.
Es sintomático como Marina es atacada en reiteradas oportunidades
por las leyes del parentesco en nombre de la familia. La entrevista que tiene
con Sonia la ex-mujer de Orlando lo ilustra:
Sonia: Bueno.
Cualquier cosa yo solo te pido disculpas, yo solo estoy protegiendo a mis seres
queridos… nada más. Tú no vas a ir a ningún funeral y a ningún velorio. ¿Entiendes?
Ya no sé cómo explicártelo, ¿qué quieres que te diga? Daniel! No vas a ir al fu ne ral. Ni a ninguna parte. Por favor,
déjanos llevar este duelo en familia! Como tiene que ser, no te aparezcas! Te
lo pido como mamá. Y piensa que hay una familia completa, devastada, en shock!
[Y remata] Me sacaría un pulmón si fuera necesario por mi hija.[8]
Inversamente a
Antígona quien se vuelve insociable en nombre de lo parental (y muere
defendiendo esa verdad), Marina es sociable y canaliza su violencia interna
solo puertas adentro. Hay en el personaje un deseo tapado de romper todo, de
pasar por la picadora de sus puños la “maldad del mundo”. Pide que lo parental
la reconozca porque poder participar de la relación familiar solo exige afecto.
Mientras que la visión arcaica de la ex-esposa Sonia habla de sangre,
maternidad, donación de órganos, sentidos que siempre se clausuran. Todas sus
palabras son como escupitajos frente a la templanza del canto de Marina.
Es atacada en nombre de lo familiar eso está claro. Tal como
siempre se ha visto por ejemplo la iglesia entiende que el homosexual es un
riesgo para la familia; algo que podría corroer la idea sagrada de lo familiar.
Es cierto que en el personaje de Marina se presenta algo que Butler comenta
diciendo que lo simbólico; el legado edípico está en crisis en nuestros tiempos
o desde hace ya tiempo y a algunos eso parece molestarles. La consecuencia de
que eso simbólico se haya borroneado implica que la familia se haya dispersado
que los lugares hayan quedado vacantes hayan sido desplazados y ocupados por
nuevas figuras. Butler lo formula así:
Si la estabilidad del lugar maternal
no se puede asegurar, y tampoco la del paternal, ¿qué le pasa a Edipo y a la
prohibición que defiende? ¿Qué ha engendrado Edipo?
Planteo esta
pregunta, por supuesto, en un momento en el que la familia es idealizada
nostálgicamente en diferentes formas culturales; una época en la que el
Vaticano protesta contra la homosexualidad, no sólo acusándola de ser un ataque
a la familia sino también a la noción misma de lo humano, donde ser humano,
para alguna gente, implica participación en la familia, en su concepción
normativa. Pregunto esto en un momento en el que los hijos e hijas, debido al
divorcio y los segundos matrimonios. Debido a las migraciones, el exilio y situaciones
de refugio, debido a diferentes tipos de movilidad global, pueden ir de una
familia a otra, de una familia a ninguna familia, de ninguna familia a una
familia o vivir, psíquicamente, en el cruce de la familia, en multi plicidad
de situaciones familiares en las que puede haber más de una mujer que actúa
como madre, más de un hombre que actúa como padre, o ningún padre, ninguna
madre, ninguno de los dos, o con medio-hermanos que a la vez son amigos -éste
es un momento en el que la familia es frágil, porosa y expansiva.[9]
Marina expresa por supuesto esta movilidad. Está en pareja
con un hombre que le lleva unos treinta años, además su hermana y su cuñado son
su familia pero a la vez interactúa con ellos como si fuesen sus amigos. Su
profesor particular de canto es su referente artístico-afectivo, una mezcla de
autoridad paternal una amistad en sentido amplio y profundo. Las cosas también
se resitúan de un modo singular, si bien una perra no es una cosa es cierto que
las personas tenemos una relación de propiedad con las mascotas. En este sentido, Marina reclama a la perra de
su pareja fallecida como si reclamara el bien más preciado; como si se tratara
de joyas, dólares o una finca.
Hay identidades que por ser portadoras de un carácter tan
subversivo deben ser relegadas a lo interior. Si bien lo femenino es
históricamente aquello que encuentra su pertenencía en lo interior, también es
un dato que al menos en el mundo occidental desde el siglo veinte esto se ha
transformado. Podríamos decir que las reivindicaciones de las sufragistas a
principios del siglo veinte son conquistas en la actualidad. Pero en el caso de
una identidad transgénero se la conmina a Marina por así decir a guardarse, a
alejarse de lo público. Como señalamos antes, el papel de policía de género lo
cumple cualquiera porque el género captura las subjetividades y las hace
actuar, por eso aquí se ve a varias mujeres siendo portavoz del orden
patriarcal concentrado.
Para cerrar, podríamos preguntarnos: ¿por qué aún hoy hay
ciertos cuerpos que no pueden ser leídos, reconocidos y por lo tanto aceptados?
¿Cómo se pueden producir las condiciones para que cuerpos diversos se tornen
inteligibles?[10]
Ser un cuerpo ininteligible es como en la escena en el estacionamiento en que
otra vez Sonia le dice a Marina, tú para mí eres una “quimera”[11].
Es decir un tipo de entidad que este personaje Sonia no puede llegar a
categorizar como real; su ética no es lo suficientemente elástica como para dar
cuenta de que Marina sea mujer y persona.
[1]
Ver de DIOS, LARRAÍN, MAZA, LELIO (Productores) LELIO S. (Director) (2017) Una mujer fantástica. Chile. Fábula
Prod.
[2] Por
ese palpitar. Canciones para un deseo mutable. Ministerio de Cultura. Presidencia de la Nación.
Instituto Nacional de la Música. Asterisco-Festival Internacional de Cine
LGBTIQ. C.A.B.A. 2016
[3] Ver Opus Cit. pp. 15,16.
[4] Ver Opus Cit. p. 17.
[5] Ver TARDUCCI M. ZELARAYÁN M. “Nuevas
historias: géneros, convenciones e instituciones”. pp. 6,7.
[6] En la línea de Susy Shock cuando dice: ”Yo,
perra en celo de mi sueño rojo Yo, reivindico mi derecho a ser un monstruo Ni
varón ni mujer ni XXI ni H2o Yo monstruo de mi deseo”(…) Yo del poemario Trans-Pirado, Ediciones Nuevos Tiempos, 2011.
[7] Ver TARDUCCI y ZELARAYÁN, Ídem, p. 8.
[8]Ver
de DIOS, LARRAÍN, MAZA, LELIO (Productores) LELIO S. (Director) (2017) Una mujer fantástica. Chile. Fábula
Prod. 00:48`:45``
[9] Ver BUTLER, J, El grito de Antígona, Trad. Esther Oliver. El Roure Editorial.
Barcelona. 2001. pp. 40 y 41.
[10]
Ver BUTLER, Ídem, p.37.
[11] Ver
de DIOS, LARRAÍN, MAZA, LELIO, Ídem, 00:46`:30``.
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