En una época indeterminada fueron despertados en la materia inanimada, por la actuación de fuerzas inimaginables, las cualidades de lo viviente. Quizá fue este el proceso que sirvió de modelo a aquel otro que después hizo surgir la conciencia en determinado estado de la materia animada. La tensión, entonces generada en la antes inanimada materia, intentó nivelarse, apareciendo así el primer instinto: el de volver a lo inanimado.(Freud, Más allá del principio del placer)El efecto especulativo grandioso se abre, el horizonte estalla y lanza un sin número de preguntas que tienen la forma de pequeñas esquirlas que obsesionan y en esto Freud continúa el trabajoso y abrazador esfuerzo schopenahueriano del preguntar por la muerte y por la potencia deleznable(?) de la vida. Línea de continuidad entre pulsión de placer y pulsión de muerte, todo ello gobernado por la esfera instintiva que en este caso solo pujaría por el retorno a las fuerzas anorgánicas. Un vuelco inmenso y un descubrimiento de consecuencias estremecedoras si es que la fuerza de arrastre de la muerte no debe ser pensada como un vacío que succiona hacia el silenciamiento absoluto del no ser. Pero sí atrae llevando a todo lo orgánico, contra-corriente, hasta destrozarlo si fuera necesario para fundirlo otra vez al gran Inconciente del mundo.
29 julio, 2012
Más allá el viaje del salmón
En términos de metapsicología lo revolucionario sería siempre como para todo moderno, lo racional, eso que pone la razón contraviniendo a todo movimiento que provenga de la naturaleza. Como ser la fuerza de los instintos o el mismísimo principio del placer freudiano. Maravilla que los instintos sean conservadores de la primariedad de formas dadas y de rudimentarias repeticiones de lo mismo. Y que el principio del placer antes que buscar modificar lo externo y potenciar las fuerzas del devenir del sujeto esté listo para amoldarlo en fórmulas efectivas de una vida más bien rudimentaria a la que solo le interesaría, como voluntad inconciente y regresiva, permanecer sin salir de un tibio caldo primitivo.
21 julio, 2012
De dónde y hacia dónde o de lo anorgánico
Desde
las formas primarias hasta los organismos superiores hechos de la misma
materia de los mismos compuestos empujados por la misma fuerza cósmica,
a veces, inhóspita luz que lleva a lo anorgánico desconocido. El
abrupto y oscuro silenciamiento que no soportamos.
Estamos
preparados para percibir la espesura y liviandad de esas imágenes? El
agua correr al tiempo transparentándose con los objetos y destilando esa
suciedad barroca. Un resorte, una jeringa, otra jeringa o resto de
ella, y demás trozos desperdigados de objetos mecánicos barridos y
envueltos por el musgo las algas y husmeados por un pequeño cardumen de
peces que seguramente, al menos, eso imagina el vidente, deben estar
infectados. Mientras el Stalker
duerme y los otros dos discuten; el Escritor haciendo su denuncia
pública de la impostura, del seudocientificismo, de la vana búsqueda de
la verdad que no es más que el anclaje en la vanidad de algo que tal vez
ni siquiera existe. Y el Profesor entre sueños tranquilos sin enojarse
mucho diciéndole, sos un pobre pedante un patético tipo que todavía cree
en la inspiración y en la crítica corrosiva negadora de los hechos
mínimos. Un hecho: la radioactividad reposando en la cabeza del Stalker y
los ojillos azulados centelleando. Y ellos siguen discutiendo tal vez
en los sueños del Stalker que como arquitecto teje abstractamente un
plano silencioso, insospechado presente. Así traza la experiencia que
carcome su vida y, los otros, como en un foro cósmico continúan
tirándose tortazos el uno contra el otro ignorando pero siendo que ese
no saber es siempre un llevar a la inconciencia; el devenir. Porque éste
en ningún momento ha dejado de movilizar todas las moléculas todas las
texturas y el momento de la jornada que sea... tarde, amanecer,
atardecer, crepúsculo... no lo sabemos. Solo vemos el nublado la
amargura de la tierra y el aire agreste. El devenir queda y lleva
revolviendo y acariciando, transporta a los hombres en una espacialidad
enrarecida y un tiempo que se les torna extraño pero como ha dicho el
Stalker es el sujeto; su estado anímico como timón de lo que aquí pasa.
19 julio, 2012
En un acto
Tendemos la ropa en la soga de la terraza con un sol que entibia más el suelo y la capa asfáltica que la ropa. El viento acaricia la ropa y la mece junto al frío y entre estos pensamientos de si la ropa se seca antes o después por la puerta de la terraza aparece Ale, el vecino de abajo. No podemos olvidar que tenemos cuentas pendientes y hace varias semanas que creemos que ya es hora de manifestarle cierta molestia por esos asados que hacen con esa parrilla sin tiraje que inunda las cocinas de humo... y no en el sentido de quedarnos embarazadas. Porque justamente, pensábamos que teníamos que hacer un chiste para decirlo mejor, nunca se sabe cómo las cosas pueden caer sobre una familia que es como una catapulta de pequeños inframundos.
La cuestión de cómo será fundamental entonces para no balancear la tarde con una partida más que desagradable. Y ahí está Ale parado cerca de la puerta de la terraza como si se preguntara si es conveniente un saludo o un gesto de distracción y entretanto esperar a que hagamos lo nuestro y nos vayamos o nos olvidemos de que él está por ahí. Y entonces lo decimos: "Vecino para cuándo la separación". Crang! El tiempo parece congelarse, para nosotros como vidrios rotos hacia adentro pero para Ale como si la imagen hubiese enmudecido paralizado el cuadro y no dice nada, no se mueve, no pestanea, nisiquiera nos mira. Nos acercamos un poco un gesto con la mano que no dice nada, "let it go Ale let it go, y ya que mencionábamos al viejo freud", ay! es como si muchos sigmung viajaran con aletas por nuestro torrente sanguineo. En fin Ale por hoy ya está por qué mejor no nos hablás del asado vimos que el otro día tiraste unos lomos de salmón que no cualquiera. Tiene voz Ale? Si toma la voz cierra diciendo lo siguiente: "El asado es un arte que se aprende quemando etapas necesarias, nunca es espontánea su preparación es algo madurativo y que se asimila de a poco como todo conocimiento transmitido por tradición". Un aplauso para el asador!
La cuestión de cómo será fundamental entonces para no balancear la tarde con una partida más que desagradable. Y ahí está Ale parado cerca de la puerta de la terraza como si se preguntara si es conveniente un saludo o un gesto de distracción y entretanto esperar a que hagamos lo nuestro y nos vayamos o nos olvidemos de que él está por ahí. Y entonces lo decimos: "Vecino para cuándo la separación". Crang! El tiempo parece congelarse, para nosotros como vidrios rotos hacia adentro pero para Ale como si la imagen hubiese enmudecido paralizado el cuadro y no dice nada, no se mueve, no pestanea, nisiquiera nos mira. Nos acercamos un poco un gesto con la mano que no dice nada, "let it go Ale let it go, y ya que mencionábamos al viejo freud", ay! es como si muchos sigmung viajaran con aletas por nuestro torrente sanguineo. En fin Ale por hoy ya está por qué mejor no nos hablás del asado vimos que el otro día tiraste unos lomos de salmón que no cualquiera. Tiene voz Ale? Si toma la voz cierra diciendo lo siguiente: "El asado es un arte que se aprende quemando etapas necesarias, nunca es espontánea su preparación es algo madurativo y que se asimila de a poco como todo conocimiento transmitido por tradición". Un aplauso para el asador!
15 julio, 2012
El tiempo pasa y nos vamos poniendo
Flujo de capitales, dólares para pagar las importaciones, desaceleración de la economía modos diversos de palear la inflación bajo la consigna del ahorro en la especulación novedosa que es igual a la de siempre; ya que el plazo fijo da poco interés mejor bonos, oro, afianzar y extender la sustancialidad inmediata aunque sea la poca que tengamos, la mísera la escasa propiedad ganada. Dado que como se nos dice el pasaje del patrimonio a la herencia está roto y sabemos que así conseguir lo que a nuestros pies está fijado es una empresa titánica. Ya todo estaba supuesto en el 169 de la Filosofía del Derecho de Hegel: "La familia tiene como persona su realidad exterior en una propiedad, en la cual tiene la existencia de su personalidad sustancial únicamente en cuanto patrimonio".
Pero como se dice ya no hay más bienes patrimoniales solo consumo. Siempre se le echó la culpa al pobre se lo responsabilizó de cabeza de tacho que ganando poco quería mantener un nivel de consumo competitivo por ejemplo comprando zapatillas caras o autos de lujo. Los pobres siempre son pobres porque hace tiempo han asumido con un gesto de gay saber que el patrimonio no existe. Solo hay la ferocidad de un consumo que durará todo lo que tenga que durar porque como se sabe afuera no hay.
Pero como se dice ya no hay más bienes patrimoniales solo consumo. Siempre se le echó la culpa al pobre se lo responsabilizó de cabeza de tacho que ganando poco quería mantener un nivel de consumo competitivo por ejemplo comprando zapatillas caras o autos de lujo. Los pobres siempre son pobres porque hace tiempo han asumido con un gesto de gay saber que el patrimonio no existe. Solo hay la ferocidad de un consumo que durará todo lo que tenga que durar porque como se sabe afuera no hay.
08 julio, 2012
Año malo
El 2005 fue el año de nuestra gran caída y de la redención, del milagro cósmico. Pero eso vendría muchos meses después. Estábamos en la puerta de un lugar que olía mal y nos íbamos para no querer volver nunca. Día nublado. En la puerta nos encontramos con nalbandián y le contamos que ya nada se podía hacer estábamos en la nada desacreditados y sin rumbo. Nalbandián decía que todo era futuro que teníamos que animarnos y nada más que era cuestión de animarnos, un par de wiskys... por una paja en el escenario cien pesos y por un cachondeo y por un filtreo y solo se necesitaba que fuéramos un par de meses al gym para desarrollar todo lo que estaba por naturaleza incompleto en nuestro estómago y nuestros brazos desfallecientes. Seguíamos con ojos escépticos su relato. La mañana promediaba y nos sentíamos libres pero desahuciados. En ese instante salió Ana María y nos saludo con un beso y nos deseó suerte. La saludamos por última vez con esa tristeza de decirle adiós a alguien que te gustaría saludar muchas veces más y escuchar muchas otras su voz enronquecida por la experiencia. Caminamos hasta la parada del 84 mientras nalbandián relataba sus azañas con cierta lubricidad en boca. Caño, sexo, tamaños desmesurados y dinero por sacrificio y placer. En el 84 las calles desfilaban frente a nuestra mirada atónita como agua que se cuela por todos los intersticios y como fuego que fulmina todas las salidas.
Este es el año del dragón por otra parte. El dragón que está todo hecho de retazos de fuego multicolores. El dragón que para la fuerza centrípeda de la corrosión de lo que no quiere ser y desarticula con su golpe ígneo la fuerza empecinada de las cosas que son el opio de los días. Las desgracias deberían hacernos llorar pero de verdad y nunca experimentar el enojo de la impotencia y el amargo revuelo de la desdicha sobre nuestras cabezas que miran a atenea y le dicen; ya no creemos en la ciencia, solo en la brujería, impracticable, y en los milagros inexistentes. Y atenea ríe con una risa explosiva que nos avergüenza pues sabe que los umbrales de una incomprensión paciente e indiferenciada nunca se cruzan.
Este es el año del dragón por otra parte. El dragón que está todo hecho de retazos de fuego multicolores. El dragón que para la fuerza centrípeda de la corrosión de lo que no quiere ser y desarticula con su golpe ígneo la fuerza empecinada de las cosas que son el opio de los días. Las desgracias deberían hacernos llorar pero de verdad y nunca experimentar el enojo de la impotencia y el amargo revuelo de la desdicha sobre nuestras cabezas que miran a atenea y le dicen; ya no creemos en la ciencia, solo en la brujería, impracticable, y en los milagros inexistentes. Y atenea ríe con una risa explosiva que nos avergüenza pues sabe que los umbrales de una incomprensión paciente e indiferenciada nunca se cruzan.
02 julio, 2012
Ascenso directo o aplazamiento sin fin
No podés prender velas y ya. No podés rezarle al Santo de moda e irte tranquilo. Ver las velas en el altarcito doméstico y después salir para triunfar. Hay que hacer las cosas, uno, hacerlas de un modo u otro tratar de hacer el esfuerzo de entender de tomar lo que se nos da. Es que los santos no ayudan... o solo así ayudan si ven o si perciben, ¿ellos perciben?, solo así cuando prendemos -campana suena vela arde- pero luego dando vuelta las palmas de las manos y llevando todo al punto de lo que se llama trabajo, actividad, concentración laboriosa.
Si no tenés el chiste ese del cura que estaba en la punta de la torre de la iglesia, va... primero era la ventana después la ventana más alta, después la cornisa más expuesta del edificio y por fin la cruz en la punta de la torre y casi ya con el agua de la inundación que lo estaba cubriendo y los socorristas que lo querían convencer para que saltara pero al socorro. Para que recibiera la ayuda para que tomara la mano de un bombero, de un hombre comúm. Y no quería porque decía que esperaba que confiaba en el Altísimo que le iba a echar una mano en el instante último. Pero se ahogó.
Si bien pueden no gustarte los cuentos con enseñanzas, ni de autoayuda ni los que dicen para mañana para los que vendrán y hoy no están porque no existen aún. Pero es bueno sí tener en cuenta lo que puede pasar y lo que no. Qué lindo altarcito qué lindo, dan ganas de arrodillarse ante él para pedir, para cerrar los ojos y dormitar murmurando algo a todas las fuerzas que pueblan el mundo sobrenatural. (No se las puede nombrar de hecho es mejor no meterse con semejantes nombres). Pero bueno un materialista siempre te va a sugerir que no te quedes oliendo el rico incienso ni viendo cómo se derrite y sin parar la cera superponiendo estalactitas blancas, negras, amarillas, empalideciendo el ambiente cerrado. Fulguraciones en las paredes y el techo. Todos hablan de sus cábalas de sus dioses, algunos hablan de sus dioses. Andate a estudiar mejor mañana tenés que rendir.
Si no tenés el chiste ese del cura que estaba en la punta de la torre de la iglesia, va... primero era la ventana después la ventana más alta, después la cornisa más expuesta del edificio y por fin la cruz en la punta de la torre y casi ya con el agua de la inundación que lo estaba cubriendo y los socorristas que lo querían convencer para que saltara pero al socorro. Para que recibiera la ayuda para que tomara la mano de un bombero, de un hombre comúm. Y no quería porque decía que esperaba que confiaba en el Altísimo que le iba a echar una mano en el instante último. Pero se ahogó.
Si bien pueden no gustarte los cuentos con enseñanzas, ni de autoayuda ni los que dicen para mañana para los que vendrán y hoy no están porque no existen aún. Pero es bueno sí tener en cuenta lo que puede pasar y lo que no. Qué lindo altarcito qué lindo, dan ganas de arrodillarse ante él para pedir, para cerrar los ojos y dormitar murmurando algo a todas las fuerzas que pueblan el mundo sobrenatural. (No se las puede nombrar de hecho es mejor no meterse con semejantes nombres). Pero bueno un materialista siempre te va a sugerir que no te quedes oliendo el rico incienso ni viendo cómo se derrite y sin parar la cera superponiendo estalactitas blancas, negras, amarillas, empalideciendo el ambiente cerrado. Fulguraciones en las paredes y el techo. Todos hablan de sus cábalas de sus dioses, algunos hablan de sus dioses. Andate a estudiar mejor mañana tenés que rendir.
29 junio, 2012
Las cosas esenciales
Ahí, sobre una macisa pesada repisa gigante, biblioteca u otra cosa que quiso alguien hacer cierto abuelo valet de Bartolomé Mitre, reposan las cosas. El mp3 grasiento, los guantes de recluta que ya creo están por cumplir 45 años, también los de meteoro con los que ansei jugaba al getoboru, la billetera gai, ese lobello super gastado pero que a duras muy penas protege la propiedad de los labios, la agenda santillana y el envoltorio de goma eva de una anterior agenda de la misma línea editorial, el envase de cassette de video-grabadora que es una cartuchera, el reloj buen regalo de tía que siempre adelanta 2. Y, entre todo eso meto de un modo atrasado quejumbroso con culpa, poca, innecesaria, los resabios de esos repuestos de la brown de la multiprocesadora de blas para que lo arregle... ¿quién?
Pienso que alguna vez voy a volver a leer a gilles deleuze porque nadie como él puede meter una palabra que amo y que es la palabra intensidad. Cuando una intensidad te toca estás frito amigo. No hay nada más que hacer.
Esa tarde-noche mi abuelo estaba un poco sacado porque blas no le había comprado los repuestos de la multiprocesadora que le había pedido hacía diez días, gritos, gritos, sangre invisible. Vamos. Nos tenemos que ir de este lugar. Es un lugar que está hecho para que no nos vayamos nunca así, pero nos vamos aunque haya que arrastrar el piso junto con las baldosas y arrancarlas con un cuerpo flojo que es todo penumbra. Todo así cruzando la villa, la provincia, los caminos fronterizos que se entrecortan de allá para acá de acá para allá tantas veces en la vida. Y vos qué pensás.
Pienso que alguna vez voy a volver a leer a gilles deleuze porque nadie como él puede meter una palabra que amo y que es la palabra intensidad. Cuando una intensidad te toca estás frito amigo. No hay nada más que hacer.
Esa tarde-noche mi abuelo estaba un poco sacado porque blas no le había comprado los repuestos de la multiprocesadora que le había pedido hacía diez días, gritos, gritos, sangre invisible. Vamos. Nos tenemos que ir de este lugar. Es un lugar que está hecho para que no nos vayamos nunca así, pero nos vamos aunque haya que arrastrar el piso junto con las baldosas y arrancarlas con un cuerpo flojo que es todo penumbra. Todo así cruzando la villa, la provincia, los caminos fronterizos que se entrecortan de allá para acá de acá para allá tantas veces en la vida. Y vos qué pensás.
16 junio, 2012
Árbol de mandarinas
Mientras almorzamos ale cuenta una historia breve, bella, entre suspiros, resoplando tras cada bocado de carne y arroz, baboso pero rico. Hace gestos sentidos con las manos y dobla la cabeza como si todo lo que quisiese decir cada palabra cada impresión hiciesen que todos sus músculos y articulaciones se flexionasen. Y cuenta que las mandarinas le gustan, pero sin que lo especifique es evidente que no cualquier mandarina le parece sabrosa, no las de un super no las que se pueden adquirir en una verdulería cualquiera. Las de acá a la vuelta las de un puesto ilegal que no paga nada pero que ya es casi una tradición de treinta años sí. Y sobre todo, aclara enseguida, esto viene de la infancia, el perfume, el color, el tacto áspero de un tronco de árbol viejo en el fondo inmenso -porque su abuela tenía una casa de media manzana- y ale allí arriba descansando y comiendo la fruta. Y dice que le gustan esas cosas, como que eso es lo que en definitiva afecta el hoy, retiene y ocupa los momentos duros, las cosas de la infancia. Esto quiere decir que muchas veces está sin estar y soporta sin soportar nada de lo que muchos creen que soporta, en realidad está en esa media altura. Allí sobre ramas y troncos cebados de un verdor mate en suspenso en la humedad blanca de la tarde nublada; o de aquellas tardes en que se come fruta y se está en soledad en la casa de una abuela que como un titán sostiene todas las pesadas ausencias.
Abajo está la abuela, ¿lo sabe ale?, parece que lo sabe, está abajo del árbol sosteniendo aguantando el gran árbol de la vida que quieren robar los americanos chantas del mismo modo que querían robarle a los pobladores del gran árbol de la vida todo ese tesoro a los Na'vi. Ale deja que las mandarinas sigan cayendo por atrás de su conciencia las mejores las dulces las jugosas las que son como caramelos porque no tienen semillas.
Abajo está la abuela, ¿lo sabe ale?, parece que lo sabe, está abajo del árbol sosteniendo aguantando el gran árbol de la vida que quieren robar los americanos chantas del mismo modo que querían robarle a los pobladores del gran árbol de la vida todo ese tesoro a los Na'vi. Ale deja que las mandarinas sigan cayendo por atrás de su conciencia las mejores las dulces las jugosas las que son como caramelos porque no tienen semillas.
11 junio, 2012
Y se va la primera
La segunda parte del año es mucho mejor que la primera. Hay algo en la primera parte que hace que un día todo eclosione, es una presión que el resto de los días se puede manejar, disimular. Pero el último día de la primera mitad es terrible porque el cuerpo está harto de los años y las estaciones y las promesas de los órganos.
En el capítulo XXIV del tomo I dice Marx lo siguiente en una traducción de W. Roces: "Los contingentes expulsados de sus tierras al disolverse las huestes feudales y ser expropiados a empellones y por la fuerza de lo que poseían, formaban un proletariado libre y privado de medios de existencia, que no podía ser absorbido por las manufacturas con la misma rapidez con que se le arrojaba al arroyo. Por otra parte, estos seres que de repente se veían lanzados fuera de su órbita acostumbrada de vida, no podían adaptarse con la misma celeridad a la disciplina de su nuevo estado. Y así, una masa de ellos fueron convirtiéndose en mendigos, salteadores y vagabundos; algunos por inclinación, pero los más, obligados por las circunstancias".
Cuando la primera parte del año va llegando a su fin se hace insoportable porque avanza como un rápido que a cada curva del cauce degenera hasta volverse irreconocible. Las multitudes van hacia su propia caída donde las lleva irremisible la corriente de los tiempos para desperdiciarlas, y no dicen nada, no dicen, nada dicen. Por eso hasta que llegue la segunda mitad no hay nada de qué quejarse pues en la Edad Oscura los individuos no decían ni mu. Luego en los siglos de las Luces era tan esquizofrénica la fuerza con que se los capturaba para recofigurarlos que los hierros candentes con que se marcaba su carne se enfriaban pronto. La segunda mitad es el fiel reflejo de la primera pero típicamente descomprimida. Es como tomar un globo entre los dedos índice y pulgar, bien inflado el globo hasta que las paredes se vuelvan tenues y transparentes, y retenerlo allí con los dedos presionando y no dejando escapar el aire pero luego soltando la cosa y que se disperse resonando errática viajando como un huevo enloquecido de corta duración. La segunda mitad del año es entonces un trazo menos hostil y acuciante pero de cobertura fofa: Zaratustra... había dicho que el horizonte había sido borrado con una esponja?
En el capítulo XXIV del tomo I dice Marx lo siguiente en una traducción de W. Roces: "Los contingentes expulsados de sus tierras al disolverse las huestes feudales y ser expropiados a empellones y por la fuerza de lo que poseían, formaban un proletariado libre y privado de medios de existencia, que no podía ser absorbido por las manufacturas con la misma rapidez con que se le arrojaba al arroyo. Por otra parte, estos seres que de repente se veían lanzados fuera de su órbita acostumbrada de vida, no podían adaptarse con la misma celeridad a la disciplina de su nuevo estado. Y así, una masa de ellos fueron convirtiéndose en mendigos, salteadores y vagabundos; algunos por inclinación, pero los más, obligados por las circunstancias".
Cuando la primera parte del año va llegando a su fin se hace insoportable porque avanza como un rápido que a cada curva del cauce degenera hasta volverse irreconocible. Las multitudes van hacia su propia caída donde las lleva irremisible la corriente de los tiempos para desperdiciarlas, y no dicen nada, no dicen, nada dicen. Por eso hasta que llegue la segunda mitad no hay nada de qué quejarse pues en la Edad Oscura los individuos no decían ni mu. Luego en los siglos de las Luces era tan esquizofrénica la fuerza con que se los capturaba para recofigurarlos que los hierros candentes con que se marcaba su carne se enfriaban pronto. La segunda mitad es el fiel reflejo de la primera pero típicamente descomprimida. Es como tomar un globo entre los dedos índice y pulgar, bien inflado el globo hasta que las paredes se vuelvan tenues y transparentes, y retenerlo allí con los dedos presionando y no dejando escapar el aire pero luego soltando la cosa y que se disperse resonando errática viajando como un huevo enloquecido de corta duración. La segunda mitad del año es entonces un trazo menos hostil y acuciante pero de cobertura fofa: Zaratustra... había dicho que el horizonte había sido borrado con una esponja?
02 junio, 2012
Deseo
Empecemos por algo simple y pequeño. Una pequeña materia blancuzca de unos pocos milímetros de diámetro donde están puestas las esperanzas y las expectativas de ponerse bien de no tener más unas terribles visiones que suben de un interior desconocido de terribles impulsos oscuros llamados locura y muerte abrupta. Entre nuestras manos va y viene la pequeña esferilla achatada, compactada y difícil de manipular, sobre todo cuando tenemos que cortarla justo por el medio y que aunque está marcada de fábrica por una zanja perfecta que la corre cruzando su diámetro, es en extremo evasiva, partiéndose fragmentándose de un modo fastidioso que la transforma en polvo de vida desesperada. En cierta ocasión tratamos de cortarla con una tijera utilizando solo una de sus hojas haciendo presión contra el apoya brazos del micro en el que viajamos hasta un cerro que nos disponemos a escalar y es sumamente complejo; el corte falla, y después de vacilaciones y forcejeos nerviosos, por el tiempo que siempre nos corre, los trocitos de la pastillita saltan en fragmentos deshechos, pero por suerte todos quedan resguardados en nuestras manos. Ella dice que no es nada y chupa los trocitos vueltos polvo y los absorbe con pasión. Y pensamos que cuando levantemos la copa, soplemos pequeñas velas retorcidas o intentemos encontrar seres mitológicos mirando el firmamento en la cumbre de un cerro solo querremos pedir -porque tantas veces hubo que el deseo era un mero hueco y el futuro una estrella distante e indiferente- la estrella hermosa que ella se merece.
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